Claudia Sheinbaum cuestionó públicamente a Carlos Loret de Mola por la falta de fuentes en sus acusaciones contra los hijos de López Obrador, en especial Andrés Manuel López Beltrán, sobre presuntos nexos con el narcotráfico y envíos de dinero desde Sinaloa.
En MÁS CONTEXTO nos inquieta la ligereza con la que se difunden acusaciones de alta envergadura sin sustento claro. Hemos detectado una grieta profunda en el ejercicio periodístico cuando se recurre a fuentes anónimas para impactar la esfera política. Tras cruzar los datos, nuestra postura es que la exigencia de pruebas es un derecho inalienable frente a señalamientos tan graves.
La confrontación: Sheinbaum cuestiona la base de las acusaciones
El 5 de mayo de 2026, Claudia Sheinbaum cuestionó frontalmente las fuentes que Carlos Loret de Mola empleó en su columna, donde se involucraba a los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, con especial énfasis en Andrés Manuel López Beltrán. La presidenta de México señaló una serie de “invenciones” atribuidas al periodista, aludiendo a los hijos del presidente y a la falta de sustento en las afirmaciones. Sheinbaum parafraseó la dinámica: “Invenciones del presidente López Obrador… sin ninguna fuente, de los hijos del presidente López Obrador. Bueno ¿cuáles son sus fuentes?… le contestó Andrés Manuel López Beltrán a Loret de Mola… que había recibido dinero de no sé que grupo de la delincuencia organizada… para buscar un enfrentamiento entre el gobierno de México y el gobierno de Estados Unidos…”.
Nuestra lectura es que la invocación de “fuentes con acceso de primer nivel” en un contexto tan cargado políticamente, sin la debida verificación o desglose, erosiona la credibilidad periodística y alimenta la polarización en lugar de informar. Sheinbaum fue categórica al acusar a Loret de Mola de difundir afirmaciones que buscan deliberadamente afectar la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
El epicentro de la polémica: la columna de Loret de Mola
La columna de Carlos Loret de Mola que encendió la controversia fue publicada el 5 de mayo bajo el título “Andy y Rocha Moya” en El Universal. El texto iniciaba con una sentencia contundente: “les entregó el dinero en sus manitas”. En su narrativa, Loret de Mola afirmaba que Enrique Díaz Vega, quien fungía como secretario de Administración y Finanzas en el gobierno de Rocha Moya, habría sido el intermediario para entregar dinero a Andrés Manuel López Beltrán y a Gonzalo López Beltrán.
La mecánica del presunto esquema de dinero
El periodista de LatinUS, Carlos Loret de Mola, aseguró en su columna que estas entregas de dinero no siempre requerían el viaje de los hijos del presidente a Sinaloa. En su lugar, Díaz Vega coordinaba envíos de “cash” directamente a la Ciudad de México. De acuerdo con las fuentes citadas por Loret de Mola, Díaz Vega actuaba como intermediario entre el gobernador Rocha y una facción específica, identificada como “Los Chapitos”. Para sustentar estas aseveraciones, Loret de Mola hizo referencia explícita a “fuentes con acceso de primer nivel a la investigación, con pleno conocimiento vigente de lo que está sucediendo en Sinaloa”.
La defensa y contraataque de López Beltrán
El mismo 5 de mayo, Andrés Manuel López Beltrán respondió públicamente a los señalamientos de Loret de Mola, exigiendo pruebas contundentes sobre las acusaciones de haber recibido dinero de organizaciones criminales y funcionarios de Sinaloa. López Beltrán fue directo al desafiar a Loret, afirmando que, de no presentar las pruebas, el periodista solo confirmaría su identidad como un “periodista mercenario al servicio de los intereses más mezquinos”.
El trasfondo de las acusaciones cruzadas
La postura de López Beltrán no se limitó a la defensa, sino que escaló a un contraataque. En su réplica, aseguró que él y su familia, a diferencia de Loret, sí han presentado pruebas sobre la supuesta riqueza del periodista. Esta riqueza, según López Beltrán, estaría ligada a “montajes para quienes hoy están purgando condenas en Estados Unidos por su nexos con el narcotráfico”, aludiendo directamente al caso de Genaro García Luna. Es nuestra convicción que la respuesta de López Beltrán, al transformar la exigencia de pruebas en un ataque directo sobre la probidad del periodista, revela una táctica defensiva que, si bien comprensible, desvía la atención del fondo de la acusación. El señalamiento de Claudia Sheinbaum, que hablaba de “invenciones sobre AMLO y sus hijos los López Beltrán”, subraya la polarización que rodea la figura de Loret de Mola tras esta nueva polémica.
El equipo de MÁS CONTEXTO anticipa que este capítulo no está cerrado. La ausencia de pruebas concretas por parte de Loret de Mola y la agresiva respuesta de López Beltrán consolidan un escenario de desconfianza que será capitalizado por los actores políticos. Nuestra recomendación táctica es que la exigencia de transparencia debe prevalecer sobre la mera difusión de imputaciones, o el tejido informativo seguirá fracturándose en favor de la especulación. Sin un sustento verificable, estas acusaciones se diluirán en el ruido, pero dejarán una huella indeleble en la percepción pública.
