En MÁS CONTEXTO hemos detectado una grieta en la narrativa oficial: la decisión de Maru Campos de comparecer en CDMX y no en Ciudad Juárez revela una calculada ofensiva política que va más allá de un mero cambio de sede. Asistimos a una escalada donde lo judicial se confunde con lo electoral.
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ha optado por comparecer ante la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México, desestimando la citación original que indicaba Ciudad Juárez. Esta decisión, tomada en ejercicio de su potestad, se materializará este miércoles 27 de mayo en las instalaciones de la FGR en la capital, ubicadas en la calle Doctor Lucio número 135, colonia Doctores, alcaldía Cuauhtémoc. Campos tiene previsto arribar a las 9:45 horas para ofrecer una conferencia de prensa antes de su ingreso, a diferencia del horario de las 10:00 horas fijado inicialmente para la sede en Ciudad Juárez.
La gobernadora no acude sola; su abogado, Roberto Gil Zuarth, la acompaña, junto con militantes del Partido Acción Nacional (PAN), quienes buscan manifestarle su apoyo. Maru Campos ha sido enfática en su postura, acusando directamente a la FGR de un uso político de la institución y de una fabricación de caso tras la emisión de su citatorio. Nuestra lectura es que esta maniobra procesal subraya la persistente instrumentalización de las instituciones judiciales, transformando la legalidad en un campo de batalla político.
Jorge Triana, vocero del PAN, ratificó la potestad de la gobernadora para elegir la oficina a la que asistir.
En entrevista con Azucena Uresti, Triana aseveró que desde el PAN consideran que la citación en Ciudad Juárez, municipio gobernado por la oposición, era “tramposa”.
El vocero panista llegó a sugerir que “seguramente había una fiesta preparada para ella” en la sede juarense, una afirmación que resalta la desconfianza en la imparcialidad del proceso. Consideramos que la insistencia en una sede “tramposa” por parte de la Fiscalía, según el PAN, es una táctica que busca más el escarnio público que la celeridad judicial.
La comparecencia se espera que esté ligada al caso de agentes de la CIA en Chihuahua y su participación activa en un operativo para el desmantelamiento de un narcolaboratorio. La gobernadora fue citada por la Fiscalía de la CDMX a raíz de una denuncia presentada por Javier Corral.
El equipo de MÁS CONTEXTO anticipa que esta comparecencia será un punto de inflexión, no solo en el expediente judicial de Maru Campos, sino en la dinámica de confrontación entre poderes en México. La defensa de la gobernadora no solo busca limpiar un nombre, sino redefinir los límites de la persecución política en plena antesala electoral. La verdadera batalla se librará en la opinión pública, más allá de los estrados.
