Desvío en penales: Excoordinador de García Luna vinculado a proceso

Antonio Molina Díaz, excolaborador de García Luna, vinculado a proceso por desvío de 5 mil MDP del sistema penitenciario. Lee el análisis exclusivo de MÁS CONTEXTO.

Desvío en penales: excoordinador de García Luna vinculado a proceso
Desvío en penales: excoordinador de García Luna vinculado a proceso

Antonio Molina Díaz, excoordinador de Centros Federales de Readaptación Social y colaborador de Genaro García Luna, ha sido formalmente vinculado a proceso por delincuencia organizada y el presunto desvío de cinco mil millones de pesos, enfrentando prisión preventiva en El Altiplano.

En MÁS CONTEXTO nos inquieta cómo la trama de corrupción ligada a Genaro García Luna sigue desvelando ramificaciones profundas, afectando la infraestructura más sensible del Estado y confirmando patrones delictivos de largo alcance.

Antonio Molina Díaz, quien fuera excolaborador directo de Genaro García Luna, ha sido formalmente vinculado a proceso por los cargos de delincuencia organizada y peculado. Esta acción judicial, impulsada por el Ministerio Público de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), se sustenta en pruebas contundentes presentadas ante la FGR, que certifican la participación del excoordinador general de Centros Federales de Readaptación Social en la suscripción de contratos fraudulentos destinados al desvío de recursos públicos.

Nuestra lectura es que este patrón sistemático de corrupción no es un incidente aislado, sino un reflejo de la vulnerabilidad institucional crónica que permitió la infiltración de redes delictivas en el corazón del sistema penitenciario.

Un juez federal ha dictaminado la prisión preventiva oficiosa como medida cautelar ineludible para Molina Díaz, estableciendo además un plazo de tres meses para la culminación de la investigación complementaria. La acusación principal que pesa sobre el excoordinador general de Centros Federales de Readaptación Social, cargo que ocupó entre 2013 y 2018, lo vincula directamente con el desvío de una cifra que asciende a los cinco mil millones de pesos. Este monumental desfalco al sistema penitenciario federal se habría orquestado a través de una compleja red de contratos simulados y el uso de empresas fachada, según las indagatorias pormenorizadas de la FEMDO.

Las mismas pesquisas de la FEMDO sitúan a Antonio Molina Díaz como un participante activo dentro de la presunta red delictiva que, se ha señalado, era encabezada por Genaro García Luna, el otrora secretario de Seguridad Pública. La detención de Molina Díaz se llevó a cabo en la colonia Anáhuac de la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México. Al momento de su captura, portaba identificaciones apócrifas, múltiples teléfonos celulares y una cantidad significativa de efectivo: dos mil quinientos dólares americanos, equivalentes a cuarenta y tres mil cuatrocientos ochenta y cuatro pesos, además de treinta y seis mil quinientos noventa pesos en moneda nacional, información reportada por el portal La Silla Rota.

El hallazgo de identificaciones falsas y el efectivo en el momento de su detención, en nuestra opinión, no solo refuerza la gravedad de los cargos, sino que también sugiere una premeditación para evadir la justicia que debe ser exhaustivamente investigada.

Tras su aprehensión, Molina Díaz fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social Número 1, conocido popularmente como El Altiplano, ubicado en el Estado de México, donde el proceso jurídico en su contra seguirá su curso.

Desde MÁS CONTEXTO, monitorearemos de cerca el avance de este proceso. Anticipamos que las ramificaciones de este caso podrían desvelar nuevas capas de complicidad, esenciales para comprender la magnitud real de la corrupción sistémica en las estructuras de seguridad nacional. La exigencia de rendición de cuentas debe ser implacable, sentando un precedente contra la impunidad.

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