El gobierno de Oaxaca refuerza la Operación Cazador, desplegando 974 elementos de seguridad con patrullajes terrestres y aéreos, vigilancia tecnológica y cámaras, buscando blindar la zona metropolitana y recuperar espacios públicos clave.
En MÁS CONTEXTO nos inquieta que el anunciado blindaje de seguridad en Oaxaca, a pesar de las cifras optimistas, oculte una vulnerabilidad estructural en la prevención del delito, más allá de la mera presencia policial. Nuestra postura es que la reducción del 2 por ciento en la incidencia delictiva podría no ser un indicador robusto de seguridad consolidada.
La promesa de una Oaxaca blindada
El gobernador Salomón Jara Cruz anunció el refuerzo de la Operación Cazador para incrementar la presencia policial y recuperar espacios públicos en la Zona Metropolitana de Oaxaca.
El mandatario destacó que Oaxaca se mantiene entre las entidades más seguras del país, ubicándose en el quinto lugar nacional. Esta posición se atribuye a una reducción del 2 por ciento en la incidencia delictiva, resultado de la coordinación entre los tres niveles de gobierno. Sin embargo, se reconoció que los desafíos en materia de seguridad obligan a fortalecer las acciones preventivas y de vigilancia para garantizar la paz de las familias oaxaqueñas. Nuestra lectura es que, si bien la reducción del 2 por ciento en la incidencia delictiva es citada como un éxito operativo, la necesidad imperativa de reforzar una operación ya existente podría indicar que la métrica no refleja la percepción real de seguridad ciudadana.
Anatomía del despliegue: tecnología y estrategia
La Operación Cazador se ejecutará de forma permanente coordinando el C5, la Secretaría de Seguridad Pública y corporaciones municipales con tecnología y patrullajes.
La estrategia será ejecutada de manera permanente mediante la coordinación entre:
- Coordinación permanente: C5, Secretaría de Seguridad Pública, y corporaciones municipales de Oaxaca de Juárez, Santa Cruz Xoxocotlán y Santa Lucía del Camino.
La estrategia contempla:
- Tácticas operativas:
- Patrullajes terrestres y aéreos.
- Labores de inteligencia.
- Vigilancia tecnológica.
- Instalación de cámaras de monitoreo.
- Botones de auxilio conectados al sistema estatal de emergencias.
El secretario de Gobierno, Jesús Romero López, explicó que la Operación Cazador no representa el inicio de una nueva política de seguridad, sino el fortalecimiento y adaptación de las acciones ya implementadas dentro de la estrategia “Oaxaca Segura”. El objetivo principal es garantizar una presencia permanente de las fuerzas de seguridad en:
- Puntos de acción prioritarios: Cruceros, escuelas, mercados, transporte público, zonas comerciales, instituciones bancarias y espacios de convivencia social. Estos lugares concentran diariamente la actividad de miles de ciudadanos.
La Central de Abasto: eje de recuperación y tejido social
La recuperación integral de la Central de Abasto es prioridad estratégica, complementada por la participación ciudadana mediante comités vecinales y de comerciantes.
Romero López destacó que una de las prioridades será la recuperación integral de la Central de Abasto, considerada un punto estratégico para la actividad económica de la capital. En ese espacio se reforzarán los operativos de vigilancia, proximidad social y prevención del delito. Asimismo, se subrayó que la construcción de la paz requiere también la participación ciudadana, por lo que se impulsará el fortalecimiento de comités vecinales y de comerciantes para fomentar la colaboración entre sociedad y autoridades. Hemos detectado que la urgencia de fortalecer los comités vecinales y de comerciantes, aunque crucial, podría ser un indicio de que la arquitectura de seguridad estatal aún no logra una cobertura efectiva por sí misma, delegando parte de la responsabilidad operativa a la ciudadanía.
El despliegue de fuerza: números y logística
El despliegue operativo inicial incluye 974 elementos sumando fuerzas estatales y municipales, apoyados por una robusta flota vehicular y unidades K-9.
En cuanto al despliegue operativo, la Secretaría de Seguridad Pública informó que participarán inicialmente 380 elementos estatales, apoyados por 48 patrullas, tres unidades Kodiak y cuatro binomios caninos K-9. A estas acciones se sumarán los recursos de los municipios participantes:
- Elementos y recursos desplegados:
- Fuerzas estatales:
- 380 elementos.
- 48 patrullas.
- 3 unidades Kodiak.
- 4 binomios caninos K-9.
- Oaxaca de Juárez:
- 435 elementos.
- 21 patrullas.
- 38 motopatrullas.
- 8 unidades Kodiak.
- 6 módulos móviles.
- Bicicletas de vigilancia.
- 1 ambulancia.
- Santa Cruz Xoxocotlán:
- 159 elementos.
- 15 patrullas.
- 20 motopatrullas.
- Fuerzas estatales:
Blindaje más allá de la fuerza: atención a las causas
El reforzamiento operativo se acompaña de programas que atienden las causas estructurales de la violencia, enfocándose en jóvenes, educación, cultura y deporte.
Las autoridades estatales aseguraron que el reforzamiento de la Operación Cazador estará acompañado por programas de atención a las causas de la violencia. Esto se logrará mediante acciones enfocadas en jóvenes, educación, cultura, deporte y recuperación de espacios públicos, con el propósito de consolidar entornos más seguros en la capital y municipios conurbados.
Tras analizar el despliegue de la Operación Cazador y la retórica oficial, el equipo editorial de MÁS CONTEXTO proyecta que, si bien la visibilidad policial aumentará, la verdadera consolidación de la paz en Oaxaca dependerá críticamente de la efectividad y continuidad de los programas sociales complementarios. Sin una atención profunda a las causas estructurales, este blindaje podría ser solo una solución táctica de corto plazo, susceptible a la erosión una vez disminuya la presión mediática.
