La crisis en el golfo Pérsico ha alcanzado un punto crítico este lunes 13 de abril de 2026, tras el inicio oficial del bloqueo militar de Estados Unidos sobre los puertos iraníes y el cierre parcial del estrecho de Ormuz. La medida, que comenzó a ejecutarse a las 10:00 a. m. EDT, busca asfixiar la economía de Teherán tras el fracaso de las negociaciones de paz en Islamabad durante el fin de semana.
El impacto inmediato en el mercado energético
La ejecución del bloqueo ha provocado una reacción sísmica en los mercados internacionales. El precio del crudo Brent se disparó un 7%, situándose por encima de los 102 dólares por barril, un incremento drástico considerando que el costo promedio antes del conflicto rondaba los 70 dólares.
El estrecho de Ormuz es una arteria vital por la que circula gran parte del petróleo, fertilizantes y bienes esenciales del mundo. Los primeros reportes de monitoreo marítimo indican que al menos dos buques cisterna, entre ellos el Rich Starry con destino a China, dieron media vuelta apenas 20 minutos después de iniciarse la operación militar estadounidense.
Posturas internacionales y el rol de los aliados
A pesar de la ofensiva de Washington, la comunidad internacional muestra fracturas significativas en la estrategia a seguir:
- Estados Unidos: El presidente Donald Trump justificó la medida como una herramienta para obligar a Irán a negociar y detener lo que calificó como un “chantaje mundial” basado en sus ambiciones nucleares.
- Reino Unido y Francia: Aunque ambos países han desplegado planificadores militares para garantizar la seguridad de la navegación post-conflicto, el primer ministro Keir Starmer confirmó que las fuerzas británicas no participarán activamente en el bloqueo de los puertos. Por su parte, Emmanuel Macron ha convocado a una cumbre internacional para establecer una misión multinacional defensiva que restaure la libertad de navegación.
- China: El ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, advirtió que el bloqueo no favorece el “interés común” y expresó su apoyo a la soberanía de los Estados del Golfo, abogando por un alto al fuego diplomático.
La respuesta de Teherán y la incertidumbre diplomática
Irán ha calificado el bloqueo como un acto de piratería ilegal y ha advertido que, si sus puertos son obstruidos, ninguna otra terminal en el Golfo estará segura. El general Reza Talaei-Nik, portavoz de Defensa de Irán, aseguró que su nación no permitirá interferencias extranjeras y responderá de manera decisiva ante cualquier agresión de Estados Unidos o Israel.
Mientras tanto, Pakistán continúa ejerciendo labores de mediación en un intento desesperado por retomar las conversaciones antes de que expire el actual cese al fuego la próxima semana. Según fuentes del Departamento de Estado, aún existe “movimiento” hacia un posible acuerdo, aunque las demandas excesivas de ambas partes mantienen el diálogo en un punto muerto.
