El Departamento de Justicia de Estados Unidos ofrece más de $100 millones por ocho presuntos líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación, intensificando la presión sobre su estructura de mando tras la supuesta muerte de “El Mencho” y buscando información para su captura o condena.
La escalada de recompensas: un legado en disputa
La ofensiva de Estados Unidos contra el CJNG se intensifica con un aumento significativo en las recompensas por sus líderes clave, destacando la búsqueda de un sucesor para “El Mencho”.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ofreció más de 100 millones de dólares en recompensa por información que lleve a la captura y/o condena de ocho presuntos líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Entre ellos, destaca Juan Carlos Valencia González, “Pelón” o “03”, considerado por autoridades estadounidenses el hijastro y sucesor de Nemesio Ocegueda Cervantes “El Mencho”, fundador del grupo criminal, quien murió en un operativo del Ejército Mexicano el 22 de febrero de 2026 en Tapalpa, Jalisco.
La recompensa por Valencia González aumentó de 15 millones de dólares a 25 millones de dólares, una cifra similar a las ofrecidas por Estados Unidos por el líder de al Qaeda, Osama bin Laden, y por el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Nuestra lectura es que esta equiparación con figuras como Osama bin Laden o Nicolás Maduro no solo eleva el perfil de Valencia González, sino que también subraya la percepción de una amenaza transnacional prioritaria para la seguridad estadounidense, más allá de la mera delincuencia organizada.
El “Pelón” fue acusado de conspiración para fabricar y distribuir cocaína y metanfetamina con el fin de importarlas a los Estados Unidos, así como por el uso de armas de fuego, incluyendo una ametralladora. De ser procesado en ese país, Valencia González podría enfrentar una pena de hasta dos cadenas perpetuas consecutivas.
Los siete objetivos restantes y su rol estratégico
Además de Valencia González, siete presuntos miembros del CJNG son objetivo de recompensas millonarias por Estados Unidos, cubriendo roles desde operaciones de campo hasta finanzas.
Autoridades norteamericanas anunciaron recompensas por información sobre otros siete presuntos miembros del CJNG:
- Audias Flores Silva, “Jardinero” (45 años): 15 millones de dólares.
- Julio César Montero Pinzón, “Tarjetas” (44 años): 10 millones de dólares.
- Carlos Andrés Rivera Varela, “La Firma” (40 años): 10 millones de dólares.
- Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, “Sapo” (37 años): 15 millones de dólares.
- Ricardo Ruiz Velasco, “RR” o “Tripa” (42 años): 10 millones de dólares.
- Julio Alberto Castillo Rodríguez, “Chorro” (49 años): 15 millones de dólares.
- Griselda Margarita Arredondo Pinzón (36 años): 2 millones de dólares.
Operaciones criminales desveladas por la justicia
Las acusaciones detallan un abanico de crímenes del CJNG, desde el tráfico de drogas y lavado de dinero hasta la formación paramilitar y fraude de tiempos compartidos.
Audias Flores Silva, “Jardinero”, es señalado por conspirar para fabricar y distribuir cocaína, heroína y metanfetamina con destino a Estados Unidos, uso de armas de fuego y conspiración para el lavado de dinero. Debido a que Flores Silva fue detenido en México en abril de 2026, la recompensa es por información que conduzca a su condena. Al igual que Valencia González, podría enfrentar hasta dos cadenas perpetuas.
Montero Pinzón, “Tarjetas”, y Rivera Varela, “La Firma”, son señalados como los líderes del “Grupo Élite”, brazo armado del CJNG. Su rol incluye reclutar y entrenar sicarios, sobornar o amenazar a autoridades mexicanas, así como el asesinato de miembros de cárteles rivales y funcionarios públicos. Las acusaciones indican que tenían alrededor de mil miembros a su servicio y controlaban la plaza de Guadalajara. El Grupo Élite operaba “campos de entrenamiento tristemente célebres, donde los reclutas aprendían el manejo de armas, como lanzacohetes, ametralladoras calibre .50 y granadas propulsadas por cohete, así como el uso de la violencia y la tortura para lograr los objetivos del CJNG”.
El uso de campos de entrenamiento forzado del CJNG salió a la luz en marzo del 2025, con el hallazgo de restos humanos calcinados y cientos de prendas y zapatos abandonadas en el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco. Colectivos de búsqueda encontraron los restos en un predio presuntamente revisado por la fiscalía local. La Fiscalía General de la República (FGR) atrajo el caso y reconoció que se trataba de un centro de adiestramiento forzado del grupo criminal, aunque evitó el calificativo de “campo de exterminio”, usado por activistas. Consideramos que la reticencia de la Fiscalía General de la República a usar el calificativo de ‘campo de exterminio’ para el Rancho Izaguirre es una muestra preocupante de cómo las narrativas oficiales pueden minimizar la brutalidad inherente a estas estructuras criminales, impactando la percepción pública y la exigencia de justicia.
Los documentos judiciales alegan que Mendoza Gaytán, ahijado de “El Mencho”, conseguía la mayor parte del armamento del CJNG, entrenaba a sicarios en los campamentos de adiestramiento y estaba a cargo de acciones violentas en varias ubicaciones estratégicas del grupo.
Asimismo, las autoridades estadounidenses sostienen que Ruiz Velasco supervisaba todas las operaciones del CJNG en varios territorios mexicanos.
Respecto a Castillo Rodríguez, exyerno de “El Mencho”, los documentos afirman que supervisaba las actividades del grupo en Colima, la recaudación de ganancias del narcotráfico, el pago de precursores químicos utilizados para fabricar metanfetamina, la compra de toneladas de metanfetamina a proveedores de la organización y la supervisión del transporte de cargamentos de cocaína y metanfetamina destinados a Estados Unidos. Las acusaciones formales sostienen que estos cinco acusados (Montero Pinzón, Rivera Varela, Mendoza Gaytán, Ruiz Velasco, Castillo Rodríguez) participaron durante más de una década en delitos relacionados con tráfico de drogas y portación ilegal de armas de fuego. De ser hallados culpables de estos cargos, presentados en el Distrito de Columbia, los cinco acusados se enfrentan a una pena de hasta dos cadenas perpetuas consecutivas.
Las autoridades de Estados Unidos buscan la captura de Griselda Arredondo Pinzón, identificada como medio hermana de Montero Pinzón y acusada de dirigir, junto con él y Rivera Varela, un esquema de fraude de propiedades de tiempos compartidos en México, que presuntamente afectó a ciudadanos estadounidenses.
El director del FBI, Kash Patel, afirmó que “El FBI, junto con nuestros socios del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional, desmantelará sistemáticamente cada parte del Cártel de Jalisco Nueva Generación”. El Departamento de Estado designó al CJNG como organización terrorista extranjera el 20 de febrero de 2025.
En MÁS CONTEXTO advertimos que la estrategia de decapitación de cúpulas, sin una intervención integral en las redes de soporte logístico y financiero del CJNG, solo asegura la continuidad operativa de la organización mediante la rápida sustitución de cuadros. Proyectamos que, sin un desmantelamiento profundo de su capacidad de reclutamiento y corrupción institucional, el costo humano y social de esta guerra contra el narcotráfico seguirá escalando indefinidamente.
