En MÁS CONTEXTO hemos detectado una grieta crucial: la inminente necesidad de México de intensificar su promoción exterior y consolidar una narrativa unificada de confianza, justo cuando la transición política podría generar pausas. Sergio Contreras, presidente ejecutivo del COMCE, subraya que sin una estrategia proactiva de ferias, misiones empresariales y reuniones bilaterales y multilaterales, el país corre el riesgo de subestimar su propia relevancia y certidumbre para las inversiones.
Nosotros consideramos que una mayor presencia internacional es indispensable para cimentar la imagen de México como destino fiable y competitivo para el comercio y la inversión, una tarea que exige la coordinación estratégica entre el gobierno y la iniciativa privada para presentarse como una potencia exportadora y un polo de atracción de capital, incluyendo el turismo.
La estrategia de México para escalar en el mercado global
La puesta en marcha de una estrategia para simplificar trámites y potenciar las inversiones es un paso en la dirección correcta, aunque todavía incipiente. Contreras enfatiza que es imperativo establecer programas e incentivos robustos, que abarquen créditos fiscales, subsidios, y la garantía de una certidumbre jurídica inquebrantable. A esto se suma la exigencia de un estado de derecho robusto, infraestructura eficiente y una digitalización integral de los procesos burocráticos.
¿Por qué el apetito inversor global sigue apostando por México?
La confianza en México, incluso en momentos de incertidumbre, se mantiene sólida. Enrique Riquelme, fundador y presidente de Grupo Cox, destaca que su principal mercado es México por una “integración” que atrae a los grandes grupos inversores mundiales, un fenómeno que él mismo no había presenciado antes. Nuestra lectura es que esta percepción no es solo optimismo, sino el reconocimiento de un potencial productivo y de mercado que, a pesar de los vaivenes, ofrece un retorno atractivo.
El país presenta oportunidades significativas para la próxima década. La regulación estable y justa en el sistema eléctrico es un factor clave, transformando a México en un socio confiable para el sector privado internacional.
Los lastres que frenan el capital: una revisión crítica
A pesar del optimismo, persisten factores que limitan la inversión privada. María Ariza, directora general de la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), identifica una preocupación central: la certeza jurídica. Ella insiste en que no se debe perder la experiencia técnica en la impartición de justicia. También señala la necesidad de una revisión profunda del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para garantizar que brinde la plataforma operativa que las empresas e inversionistas requieren.
Hemos detectado que las pequeñas y medianas empresas (Pymes) enfrentan un desafío crítico en seguridad en carreteras, los denominados “cobros de piso” y una tramitología todavía asfixiante. La esperanza es que una ventana única de trámites pueda mitigar estas barreras.
Alejandro Franco, fundador y director general de QSMSemiconductores, ejemplifica la resiliencia y el potencial del mercado interno al trasladar su negocio a territorio nacional. Su decisión se fundamenta en un mercado de 36 mil millones de dólares que permanece desatendido, una oportunidad que pocas empresas están atacando.
En MÁS CONTEXTO, nuestra proyección es clara: México posee un magnetismo inversor innegable, pero la continuidad de este atractivo dependerá de la capacidad de la administración entrante para transformar las peticiones empresariales en políticas de estado inmutables. La certidumbre jurídica y la seguridad operativa son los pilares sobre los que se construirá la próxima ola de capital o, por el contrario, se frustrará su llegada. La presidencia tiene ante sí el desafío de no solo mantener la promesa, sino de materializarla con acciones audaces y consistentes.
