La deuda pública de México ha escalado a niveles históricos, alcanzando los 18.95 billones de pesos al cierre de 2025 y proyectando un techo del 55% respecto al PIB para el año 2026.
Trayectoria del saldo histórico y requerimientos financieros
El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) constituye el indicador más amplio de las obligaciones del Estado. A mediados de 2025, la deuda externa neta se situó en 134,870 millones de dólares, reflejando una tendencia de crecimiento nominal constante que ha atravesado diversas administraciones, cada una con catalizadores económicos específicos.
Gestión de Claudia Sheinbaum Pardo (2025-2026)
El primer año de gestión cerró con la deuda en su nivel más alto registrado, situándose en el 53.6% del PIB. Este incremento responde a una inercia de gasto y un crecimiento económico menor al esperado, de apenas 0.6% real.
- Consolidación Fiscal: El gobierno busca reducir el déficit heredado del 5.7% al 4.3% del PIB, enfrentando desafíos por la desaceleración económica.
- Recaudación Récord: Se captaron 6.04 billones de pesos en 2025 mediante el combate a la evasión fiscal, sin implementar nuevos impuestos.
- Ajuste en Inversión: El gasto en infraestructura física se contrajo un 28.4% real como medida de control presupuestario.
- Estrategia Pemex: Se implementó un plan 2025-2035 para que la petrolera alcance autonomía financiera hacia 2027.
Era de Andrés Manuel López Obrador (2018–2024)
Esta administración concluyó con un saldo de 17.4 billones de pesos. La deuda como proporción del PIB subió del 43.6% al 51.4%, impulsada por el financiamiento de proyectos emblemáticos y el costo financiero de las tasas de interés.
- Proyectos Prioritarios: Inversión concentrada en el Tren Maya, Refinería Dos Bocas y el Corredor Interoceánico.
- Apoyo Energético: Inyecciones superiores a 1 billón de pesos para amortizar vencimientos de Pemex.
- Presión Social: La expansión de pensiones y programas directos generó una carga estructural financiada parcialmente con deuda interna.
- Costo de Servicio: Actualmente, 17 de cada 100 pesos de ingresos públicos se destinan exclusivamente al pago de intereses.
Sexenio de Enrique Peña Nieto (2012–2018)
El endeudamiento pasó de 5.35 billones a 10.55 billones de pesos. El SHRFSP escaló 11 puntos porcentuales del PIB, afectado por la caída en los precios del petróleo y una depreciación acelerada de la moneda.
- Efecto Divisa: El tipo de cambio fluctuó de 13.03 a 18.57 pesos por dólar, inflando los saldos denominados en moneda extranjera.
- Déficit Sistemático: Se ejercieron 1.82 billones de pesos adicionales a lo presupuestado originalmente.
- Pasivos de Pemex: La deuda financiera de la paraestatal se disparó de 74,000 millones a 620,000 millones de pesos.
Administración de Felipe Calderón Hinojosa (2006–2012)
La deuda creció del 27.3% al 37.1% del PIB. Este periodo estuvo marcado por choques externos y cambios en la metodología contable de los pasivos públicos.
- Crisis de 2008: Implementación de medidas contracíclicas y gasto en infraestructura para mitigar la recesión global.
- Integración de PIDIREGAS: Se sumaron los pasivos diferidos de Pemex y CFE al balance de la deuda pública total.
- Gasto en Seguridad: El presupuesto para la defensa nacional y seguridad pública ejerció una presión constante sobre el erario.
Periodo de Vicente Fox Quesada (2000–2006)
Se priorizó la sustitución de deuda externa por interna. Mientras el saldo en dólares bajó de 76,011 a 54,763 millones de dólares, la deuda interna se duplicó para mitigar riesgos cambiarios.
- Nacionalización de Pasivos: Emisión de bonos en pesos a largo plazo para liquidar compromisos en moneda extranjera.
- Herencia del Fobaproa: Se mantuvo la carga financiera del rescate bancario a través de los pagos al IPAB.
- Bonanza Petrolera: A pesar de los altos precios del crudo, los excedentes se destinaron mayormente a gasto corriente y estados.
Crisis y Rescate en el Sexenio de Ernesto Zedillo (1994–2000)
Marcado por el “Error de Diciembre”, este periodo transformó deuda privada en pública para evitar el colapso del sistema financiero nacional.
- Vencimiento de Tesobonos: La devaluación disparó el costo de estos títulos indexados al dólar, agotando las reservas.
- Implementación del Fobaproa: La conversión de carteras vencidas bancarias en deuda pública generó una carga que en 2024 aún superaba el billón de pesos.
- Rescate Carretero: El Estado asumió los pasivos de concesionarias de autopistas en quiebra.
Referentes Históricos de Deuda Externa
En décadas anteriores, la deuda externa registró crecimientos exponenciales. José López Portillo (1976–1982) incrementó este pasivo en un 240%, alcanzando los 87,400 millones de dólares. Por su parte, Adolfo López Mateos (1958–1964) vio cómo la deuda externa se triplicaba, pasando de 602 a 1,724 millones de dólares.
Análisis Comparativo de Pasivos por Administración
- Andrés Manuel López Obrador (2018-2024):
- Inicio: 10.8 billones de pesos.
- Cierre: 17.4 billones de pesos.
- Incremento: 6.6 billones (Mayor incremento nominal).
- Enrique Peña Nieto (2012-2018):
- Inicio: 5.3 billones de pesos.
- Cierre: 10.5 billones de pesos.
- Incremento: 5.2 billones.
- Felipe Calderón (2006-2012):
- Inicio: 1.7 billones de pesos.
- Cierre: 5.2 billones de pesos.
- Incremento: 3.5 billones.
- Vicente Fox (2000-2006):
- Inicio: 2.0 billones de pesos.
- Cierre: 3.0 billones de pesos.
- Incremento: 1.0 billón.
Horizonte Financiero para el Cierre de 2026
Las proyecciones indican que el SHRFSP podría escalar hasta el 55% del PIB. Se estima un pago de 1.3 billones de pesos solo en intereses, lo que implica que gran parte del nuevo endeudamiento se destinará a servir compromisos previos. La sostenibilidad de esta tendencia dependerá de que el crecimiento económico supere el 1.8% estimado y de la efectividad del ajuste fiscal del 4.1% del PIB planteado por la administración actual.
