Descubren ingeniería criminal que escala pérdidas de Pemex

Un túnel 'El Chapo' en Pemex, Nuevo León, expone la ingeniería detrás del huachicol. Descubre cómo este robo de combustible escala las pérdidas anuales de la estatal a 23 mil millones de pesos.

Descubren ingeniería criminal que escala pérdidas de Pemex
Descubren ingeniería criminal que escala pérdidas de Pemex

Un túnel sofisticado, réplica de la ingeniería de “El Chapo”, operaba en instalaciones de Pemex en Nuevo León. Esta estructura no solo facilita el robo masivo de combustible, sino que es síntoma de las crecientes pérdidas de la estatal, que superan los 23 mil millones de pesos anuales.

En MÁS CONTEXTO, hemos detectado una grieta profunda en la seguridad operativa de Pemex, revelada por la sofisticación del huachicol. Nuestra postura es que este incidente no es aislado, sino un reflejo del creciente deterioro financiero y estructural de la compañía estatal frente al crimen organizado.

La réplica operativa de un imperio criminal

Al más puro estilo de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, una compleja red de huachicoleros operaba un túnel de ingeniería sofisticada para sustraer combustible directamente de las instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Santa Catarina, Nuevo León. Ulises Lara, vocero de la Fiscalía General de la República (FGR), confirmó el aseguramiento de esta excavación, la cual estaba equipada con sistemas de extracción y conectada a un poliducto de Pemex a través de un inmueble contiguo.

La FGR, durante el mensaje a medios, expuso imágenes que documentaron este sistema avanzado de huachicoleo. El túnel no era una simple perforación; formaba parte de una infraestructura clandestina que incluía un predio de Pemex donde se resguardaban tractocamiones y un contenedor metálico marítimo que servía de acceso oculto a la excavación. Nuestra lectura es que esta excavación, que emula la audacia criminal de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, no es solo un acto delictivo, sino una dolorosa evidencia de la porosidad operativa dentro de infraestructuras críticas de Pemex. Los agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) fueron los responsables de localizar “dicha excavación, tipo túnel, en las instalaciones de la Terminal de Almacenamiento y Despacho (TAD) de Pemex, ubicada en Santa Catarina, Nuevo León”, según la explicación de Ulises Lara.

El equipamiento: una infraestructura dedicada al saqueo

Tras el hallazgo inicial, los agentes federales procedieron a inspeccionar el lugar, confirmando la conexión del túnel con el inmueble contiguo. Esto motivó la solicitud y ejecución de una orden de cateo que reveló la verdadera envergadura de la operación. Dentro de la excavación, se encontró un equipo específico diseñado para el robo de combustible: un niple soldado directamente al ducto, una válvula de cierre rápido, una herramienta de roscado profesional y una manguera de alta presión. Esto no es un hurto menor; es una operación logística en toda regla.

El operativo conjunto entre autoridades federales y estatales no solo desmanteló el túnel y el inmueble adyacente, sino que también aseguró una impresionante cantidad de activos y material ilícito. Se incautaron 205 mil 418 litros de hidrocarburo, una flota de 23 tractocamiones y 10 autotanques, una grúa, siete cajas secas, tres vehículos, un contenedor metálico marítimo, un cubitanque, un tambo y dos bidones. Adicionalmente, se encontraron diversos costales de arena, herramientas para construcción, documentos relevantes y un teléfono celular. Nosotros concluimos que la magnitud de este aseguramiento no solo expone un punto de extracción, sino un verdadero centro de distribución clandestino, operativo bajo una coordinación alarmante.

El costo real: una sangría financiera sin contención

Este sofisticado huachicoleo es un eslabón más en la cadena de pérdidas que ahogan a Petróleos Mexicanos. Recientemente, la empresa estatal dio a conocer que las pérdidas derivadas del robo de combustible ascendieron a 23 mil 491 millones de pesos durante el año 2025.

Estas cifras representan un preocupante incremento del 14.4 por ciento en comparación con las pérdidas registradas en 2024. Más alarmante aún, Pemex admitió que no existe una mejora sostenida en el combate contra el robo de combustible y, lo que es aún más grave, que su propio personal se encuentra en riesgo constante de participar en estas actividades ilícitas. En MÁS CONTEXTO, calificamos estas cifras como una hemorragia incontrolable, exacerbada por la admisión de Pemex sobre la falta de mejora sostenida y el riesgo de colusión de su propio personal.

Según el reporte anual entregado a la Securities and Exchange Commission (SEC), Pemex informó que el promedio de robo de combustibles alcanzó los 19 mil 600 barriles diarios en 2025. Esta cifra implica un crecimiento del 15.3 por ciento frente a los 17 mil barriles diarios que se registraron durante el año 2024. La retórica oficial contrasta con la cruda realidad de los números.

Lo que hemos descubierto en Santa Catarina no es solo un incidente de robo, sino una radiografía de la impunidad y la vulnerabilidad estructural que permea Petróleos Mexicanos. Las cifras de pérdidas, que escalan año tras año, sumado al riesgo de colusión interna, dibujan un escenario donde la recuperación operativa y financiera de Pemex se antoja cada vez más compleja. Es imperativo un replanteamiento de la estrategia de seguridad y gobernanza interna antes de que el huachicol se consolide como un riesgo sistémico incontrolable.

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