La solicitud de juicio político contra la gobernadora Maru Campos perdió validez al no ser ratificada por diputados de Morena antes del 29 de mayo, según la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, quien atribuye este desenlace a la exigencia ciudadana.
En MÁS CONTEXTO hemos detectado una grieta en la narrativa política: la no ratificación del juicio contra Maru Campos es un síntoma de presiones más profundas que una mera omisión burocrática. Nosotros observamos una lectura política de alta tensión en este archivo.
El protocolo de ratificación que detuvo la embestida
La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, ha confirmado que el juicio político solicitado contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, no fue ratificado dentro del plazo establecido. La fecha límite para dicha ratificación era el viernes 29 de mayo. Ella misma nos informó: “A propósito del juicio político que fue presentado en la CDMX (contra Maru Campos), me han informado el día de hoy que no fue ratificado.”
Esta falta de ratificación, ocurrida dentro de los tres días posteriores a la presentación del 26 de mayo, invalidó la solicitud de manera legal. Kenia López Rabadán enfatizó que, sin este requisito cumplido, jurídicamente “ya no existe ninguna solicitud de juicio político en contra de la gobernadora de Chihuahua.”
Morena retira su iniciativa, ¿motivado por la sociedad?
En una declaración tajante, Kenia López Rabadán afirmó que los diputados de Morena desistieron de su solicitud de juicio político contra Maru Campos, atribuyendo esta decisión a la “exigencia de millones de mexicanos” que demandan a los servidores públicos actuar “del lado correcto.” Nuestra lectura es que esta “presión ciudadana” es una etiqueta conveniente que oculta las verdaderas negociaciones o reevaluaciones estratégicas internas de Morena, más que un movimiento espontáneo de las masas. La presidenta agregó que la exigencia original de los morenistas, desde su perspectiva, “ofendía” la inteligencia de los mexicanos al intentar equiparar situaciones dispares entre Chihuahua y Sinaloa.
Kenia López calificó el intento de juicio político como carente de fundamento, presentándolo como una estrategia diseñada para desestabilizar a los gobiernos locales que mantienen una postura de oposición al partido en el poder. Desde nuestra trinchera, esta declaración no es solo una defensa, sino una advertencia velada sobre la polarización creciente y la instrumentalización de procesos judiciales con fines políticos. Al cierre de su intervención, Kenia López Rabadán envió un mensaje explícito de respaldo, asegurando el apoyo de su fuerza política tanto a la gestión de Maru Campos como al estado de Chihuahua en general.
Los nombres detrás del intento de juicio político fallido
La solicitud de juicio político contra Maru Campos fue recibida por la Cámara de Diputados el martes 26 de mayo. La normativa indicaba que debía ser ratificada a más tardar el 29 de mayo. Sin embargo, un grupo de once diputados de Morena que firmaron la solicitud inicial no procedieron con la ratificación. Entre ellos se encuentran: Edin Cuauhtémoc Estrada, Magdalena Rentería Pérez, Leticia Ortega Máynez, Óscar Daniel Avitia, Elizabeth Guzmán Argueta, María Antonieta Pérez Reyes, Brenda Francisca Ríos, Pedro Torres Estrada, Edith Palma Ontiveros, Herminia Gómez Carrasco y Jael Argüelles Díaz. Su omisión de la ratificación selló el destino legal del proceso.
En MÁS CONTEXTO, observamos que la no ratificación de este juicio político no es un simple descuido administrativo, sino una señal inequívoca de las complejas dinámicas de poder y las negociaciones políticas subterráneas que operan en el Congreso. La “presión ciudadana”, si bien puede ser un factor, rara vez es el único motor de estas decisiones. Nosotros proyectamos que este episodio fortalecerá la posición de gobernadores de oposición, pero también podría avivar futuras confrontaciones bajo nuevas formas. Es fundamental permanecer vigilantes ante la instrumentalización de los mecanismos de rendición de cuentas.
