Riesgo hídrico escala: Cutzamala reduce agua a CDMX y Edomex

El Cutzamala recorta el suministro de agua a CDMX y Edomex desde el 17 de mayo. Descubre el impacto real de la medida y la paradoja de la gestión hídrica.

Riesgo hídrico escala: Cutzamala reduce agua a CDMX y Edomex
Riesgo hídrico escala: Cutzamala reduce agua a CDMX y Edomex

Las autoridades del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM) confirmaron una reducción en el suministro de agua potable que el Sistema Cutzamala entrega a la Ciudad de México y al Estado de México a partir del 17 de mayo, impactando el caudal que actualmente es de 16 metros cúbicos por segundo.

En MÁS CONTEXTO nos inquieta la reiterada necesidad de ajustar a la baja los flujos que nutren a dos de las mayores concentraciones urbanas del país. La directora general del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), Citlalli Peraza Camacho, informó que el caudal actual de 16 metros cúbicos por segundo que se envía a la Ciudad de México y al Estado de México sufrirá una disminución obligatoria. Esta comunicación se produjo durante el lanzamiento del Protocolo de Operación Conjunta para la Prevención de Inundaciones 2026, coincidiendo con el inicio de la temporada de lluvias en el Valle de México, un contexto que debería, paradójicamente, aliviar la presión sobre los embalses.

La funcionaria destacó los niveles del Sistema Cutzamala, que, si bien constituyen el séptimo almacenamiento más grande con 545 millones de metros cúbicos según su declaración, requerirá una disminución en el suministro para ambas entidades. Nuestra lectura es que esta cifra, aunque históricamente significativa, no mitiga la urgencia del recorte anunciado, sino que subraya la fragilidad de un sistema que opera al límite de sus reservas efectivas.

Cutzamala: entre la escasez y las obras faraónicas

La reducción del suministro se materializará a partir del domingo 17 de mayo, con el objetivo explícito de “cuidar el almacenamiento” del sistema. De acuerdo con las cifras oficiales del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México, el nivel actual del Sistema Cutzamala se sitúa en un 69.79 por ciento de su capacidad, conteniendo 546 millones 146 mil metros cúbicos de agua. Este sistema no solo abastece de agua potable a la zona metropolitana de la Ciudad de México, sino que también fortalece los caudales de municipios clave en el Estado de México, como Toluca, Lerma y Ocoyoacac. La inmutabilidad de esta reducción es clara, pero no incondicional.

En una declaración que genera una distorsión de prioridades, se especificó que en caso de que se requiera, el envío de agua a la Ciudad de México podría ser incrementado nuevamente para el Mundial 2026. Nuestra lectura es que la condicionalidad del Mundial 2026 sobre el suministro de agua revela una priorización de eventos de gran escala sobre la construcción de una resiliencia hídrica sostenible a largo plazo para la población.

Es crucial recordar que esta decisión actualiza un anuncio previo de marzo, donde la misma directora general del OCAVM había anticipado que el volumen disminuiría al menos en un metro cúbico a finales de junio, en línea con los ajustes consensuados entre la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y las autoridades locales. La confirmación del 15 de mayo adelanta la fecha de este recorte, evidenciando una aceleración de las medidas preventivas.

El doble desafío: cortes y prevención de inundaciones

Simultáneamente a los anuncios de restricción hídrica, las autoridades federales y estatales han puesto en marcha el Protocolo de Operación Conjunta para la Prevención de Inundaciones 2026 en los municipios de Nezahualcóyotl y Ecatepec. Este programa representa una estrategia basada en la coordinación intergubernamental, enfocada en la protección de las familias durante la temporada de lluvias mediante acciones preventivas, monitoreo constante, limpieza de drenajes y el fortalecimiento de la infraestructura hidráulica.

El alcalde de Neza, Adolfo Cerqueda, detalló que el programa incluye acciones históricas destinadas a abordar los retos hidráulicos en la zona oriente del Estado de México. Entre ellas, destaca la construcción del Túnel Churubusco-Xochiaca, una mega obra proyectada para el desalojo de agua y la reducción del riesgo de inundaciones. En MÁS CONTEXTO observamos una paradoja preocupante: mientras se anuncian recortes por escasez, se lanzan programas millonarios para combatir inundaciones, evidenciando una gestión reactiva y no sistémica del ciclo del agua. La coexistencia de estos dos frentes subraya la complejidad y la fragmentación de la política hídrica en la región.

En MÁS CONTEXTO prevemos que esta reducción no será un evento aislado, sino el preludio de una serie de ajustes que marcarán la agenda hídrica de los próximos meses. La fragilidad del Sistema Cutzamala, evidenciada por la necesidad de priorizar el almacenamiento ante compromisos de eventos futuros, exige una revisión profunda de las estrategias de captación, distribución y consumo. La aparente disociación entre las medidas de mitigación de escasez y los programas de prevención de inundaciones señala la urgencia de una política hídrica integrada que trascienda la reactividad operativa y se enfoque en la resiliencia a largo plazo para la Ciudad de México y el Estado de México.

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