La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha afirmado que en las cuatro reuniones sostenidas con directivos de la FIFA sobre el Mundial 2026, el tema de la piratería en las transmisiones nunca fue abordado, pese a la preocupación pública y las acciones de autoridades mexicanas.
La omisión de FIFA en las mesas de trabajo con la presidencia
Durante la mañanera del 25 de mayo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum fue categórica al precisar que la piratería de las transmisiones del Mundial 2026 no ha figurado en las conversaciones con la FIFA. “Nunca se ha planteado en las mesas de trabajo, presente la presidenta, este tema”, declaró Sheinbaum, enfatizando su participación en cuatro encuentros con el directivo y el representante de la FIFA en México. Para nosotros, esta insistencia en la falta de agenda formal con el organismo rector del fútbol global es un dato que redimensiona el problema, trasladando la responsabilidad de su gestión hacia otros planos.
La presidenta criticó que el asunto se ventile por redes sociales cuando existen canales diplomáticos establecidos: “Nunca se planteó en estas reuniones este tema, nunca se ha planteado. No está bien que sea a través de las redes sociales cuando hay mesas de trabajo”. Esta postura subraya la percepción de una falla en la comunicación o una evasión en la priorización de un tema de gran impacto económico y social.
El clamor por la accesibilidad frente a los derechos de transmisión
Más allá de la cuestión de la piratería, Sheinbaum reflexionó sobre la accesibilidad de los partidos. La presidenta consideró que las transmisiones del Mundial 2026 deberían ser “más accesibles” para la población, permitiendo que un mayor número de personas disfruten del evento. Sin embargo, reconoció y respetó los acuerdos de derechos de transmisión ya establecidos por la FIFA. “Nosotros no vemos problema, debería ser abierta la transmisión, eso pienso yo, pero la FIFA considera ya desde hace rato que las transmisiones de los partidos sean a través de ciertas plataformas”, expresó. La declaración concluyó con una llamada a que, al menos, “Las plataformas tienen que ser accesibles para que las personas vean los partidos”. Nuestra lectura es que esta posición de la presidencia expone una tensión fundamental entre el deseo de universalizar el acceso a un espectáculo de interés público y la lógica inquebrantable de los derechos exclusivos de transmisión. Es un equilibrio precario que la FIFA ha inclinado claramente hacia el modelo de pago.
El blindaje nacional: Agencias mexicanas sí combaten la piratería
A pesar de la ausencia del tema en las mesas de trabajo con FIFA según la presidenta Sheinbaum, diversas agencias mexicanas ya han puesto en marcha operativos y advertencias relacionadas con el Mundial 2026. La SSPC alertó sobre posibles estafas en la compra de boletos, mientras que el IMPI lanzó un operativo específico contra la piratería en Tepito y advirtió sobre sanciones a restaurantes que transmitan el evento sin los derechos correspondientes. Este despliegue de recursos y advertencias por parte de entidades nacionales —SSPC e IMPI— contrasta significativamente con el silencio de la FIFA señalado por la presidenta. Aquí, en MÁS CONTEXTO, percibimos una clara desconexión: mientras la FIFA, según la declaración presidencial, no ve el problema como prioritario para sus mesas de trabajo, las autoridades mexicanas ya están destinando capital humano y logístico para contener un riesgo que consideran inminente.
Profeco asume el compromiso de proteger derechos de Televisa-Vix
En este contexto de acciones preventivas, la Profeco, a cargo de Iván Escalante, se desmarca del mutismo de la FIFA y ha señalado que, si bien el cuestionamiento sobre la piratería no provino directamente del organismo internacional, será atendido. Profeco revisará sus atribuciones para “tener alguna participación en proteger los derechos de transmisión que son de Televisa para evitar que esas plataformas los puedan utilizar”. Escalante afirmó: “Ya estamos revisando…el asunto sí es atender la petición”. Este compromiso directo de la Profeco, enfocado en salvaguardar los derechos de Televisa-Vix, confirma que el problema de la piratería es una preocupación palpable a nivel local, con implicaciones directas en la infraestructura de medios nacionales.
Desde MÁS CONTEXTO, consideramos que la no inclusión de la piratería en las mesas de trabajo entre la presidencia de México y la FIFA configura un vacío estratégico que podría tener repercusiones significativas. Ante la proximidad del evento, la proactividad de agencias como Profeco e IMPI, independientemente de la agenda de la FIFA, es una medida de contención indispensable. Nuestra recomendación táctica es que, dado este escenario, se establezcan canales formales adicionales de comunicación que permitan a las autoridades mexicanas escalar la relevancia de esta problemática a nivel internacional, blindando tanto los derechos de transmisión como la experiencia del consumidor frente a un riesgo latente.
En MÁS CONTEXTO nos inquieta la disonancia entre la postura oficial de la presidencia de México, que desvincula a FIFA de cualquier discusión sobre piratería en el Mundial 2026, y las acciones preventivas que ya despliegan diversas entidades nacionales. Hemos detectado una grieta en la narrativa, donde el silencio de un actor principal contrasta con la inminencia de un problema que otros ya abordan activamente.
